Monje del viento y del agua: empuja, separa y desordena al equipo rival.
Lanza una ráfaga de viento muy rápida: daño mágico al primer enemigo que alcanza.
Levanta un remolino a su alrededor: daño mágico, aparta y ralentiza a los enemigos cercanos.
Se desplaza con el viento: daño mágico a los enemigos que atraviesa.
Una tormenta cae en el punto de mira tras un instante: daño mágico e inmoviliza a los enemigos.