Maga de fuego. Todo lo que toca arde un poco más de lo que debería.
Lanza una bola de fuego: daño mágico al primer enemigo que alcanza.
El suelo del punto de mira estalla tras un instante: daño mágico y quema a los enemigos.
Se desplaza envuelta en llamas: daño mágico a los enemigos que atraviesa.
Un meteoro cae en el punto de mira: mucho daño mágico en una zona grande, quema y ralentiza.